Ligar. Los principios del juego de WhatsApp (A partir de ahora los tres ingredientes principales para una comunicación atractiva por WhatsAp)

Bienvenido al juego de WhatsApp
Con el paso del tiempo la seducción ha evolucionado a la
vez que la tecnología. Todavía me acuerdo de cuando tenía 16
años y la única opción que tenía de ponerme en contacto con
la chica que me gustaba era llamar por teléfono a su casa y
preguntarle a su madre si se podía poner… Eran otros tiempos
y todo era mucho más difícil. Luego apareció el teléfono móvil,
los SMS, el Messenger, Facebook y otras redes sociales, y por
último, el WhatsApp.
Y si la llegada de los teléfonos móviles supuso una
revolución en el mundo de las citas, a estas alturas ya
podemos asegurarte que la llegada del WhatsApp no ha sido
para menos.

El WhatsApp es una forma de comunicación totalmente
diferente a las demás, requiere muchísima menos inversión
que los SMS o que las llamadas, y no me estoy refiriendo
precisamente al dinero. Supongo que ya te habrás dado
cuenta de que es mucho más fácil que una chica que conociste
en una noche de fiesta o por la calle te responda a un mensaje
por WhatsApp que antes, cuando las únicas opciones eran
SMS o llamadas.
A lo mejor pensabas que era por el dinero y que si las tías
no te respondían a tus SMS era porque son todas unas
agarradas. Pues no te equivoques, el motivo por el que no te
respondían es que el SMS, aparte de la inversión económica,
suponía una mayor inversión emocional. Para ellas era como si
al responderte un SMS estuvieran demostrándote que te
querían volver a ver, y muchas veces si no lo tenían muy claro,
preferían directamente no responder antes que arriesgarse a
que tú pensaras cosas que no eran.
Con el WhatsApp no pasa eso, porque para ellas es como
si llevaran el Messenger “portátil” en el bolsillo, donde una
respuesta no significa NADA, ni les supone una inversión de
ningún tipo (ni económica, ni emocional). Es por esta razón
que hasta hace un par de años, muchos seductores o
estudiantes de seducción preferían despedirse de la chica que
estaban seduciendo pidiéndole el MSN en lugar de su número
de móvil, así tenían más posibilidades de conseguir una
respuesta.
Sin embargo, existen algunas diferencias entre estas dos
formas de comunicación, en el Messenger tú elegías cuándo
estabas disponible y para quién [además siempre se utilizaba
en ordenadores, no en un teléfono móvil que lo puedes tener

todo el día contigo], con WhatsApp todos damos por hecho
que la otra persona está disponible las 24 horas, y que si no
nos responde inmediatamente es porque no tiene el suficiente
interés en hacerlo. Además, con el doble check podemos saber
con certeza cuándo la otra persona ha leído nuestro mensaje,
¡Ojo con esto porque puede dar mucho juego!
Pero a pesar de ser una herramienta excelente, dentro de
lo que es la seducción debe ser solo un complemento para
conseguir citas y hay que usarlo con moderación. El uso
excesivo de WhatsApp puede ser contraproducente, puedes
correr el riesgo de cansar a la chica con la que hablas, de ser
un pesado, de cargarte tus opciones de volver a verla, o lo
peor de todo, con un mal uso puedes conseguir que ella te
meta en el saco de los “solo amigos”, ya sabes, esos hombres
con los que a las chicas les encanta hablar horas y horas pero
nunca jamás se los follan.
Y como en todo, siempre hay excepciones, por ejemplo
cuando conoces una chica especial de verdad y al despedirte
de ella e intercambiáis los teléfonos te dice que no os vais a
poder volver a ver en un tiempo por la razón que sea. En ese
caso WhatsApp te puede servir para mantener el Confort y la
Atracción hasta el día de la segunda cita. Aún en este caso, tu
uso del WhatsApp debería de ser moderado.

Los tres ingredientes: Definidos en detalle
A partir de ahora jamás deberías de volver a escribir a una
chica por WhatsApp o SMS sin utilizar cada uno de los tres
ingredientes principales para una comunicación atractiva,
estos son:
1. Despertar emociones
2. Crear conexiones
3. Manejar la logística
Cuando hayas aprendido cómo funciona cada uno de ellos
y lo que aportan a la interacción, estaría bien que analizaras
tus últimas conversaciones de WhatsApp, para que vieras
rápidamente todos los fallos que has estado cometiendo hasta
ahora y de lo sencillo que es hacer las cosas bien (cuando
alguien te explica cómo hacerlas). Ahora vamos a ver en
detalle cada uno de los tres ingredientes.
1. Despertar emociones
La mayoría de las veces, cuando un hombre consigue el
número de teléfono de una chica que le gusta, el primer
mensaje que le envía para retomar el contacto está cargado
de lógica y no contiene ningún tipo de emoción. Te pongo
algunos ejemplos de mensajes iniciales que NO deberías
enviar nunca, y estoy seguro de que más de uno de ellos te
resultará familiar:
Hola, qué tal? ERROR
Qué tal el día? ERROR
Qué te cuentas? ERROR
Hola María, soy Alejandro ERROR
Hola, te acuerdas de mí? ERROR
Fue genial conocerte ERROR
Me has parecido una chica muy simpática ERROR
Me lo he pasado muy bien contigo esta noche ERROR
Espero que hayas llegado bien a casa ERROR
Me encantó conocerte el otro día ERROR
Qué has hecho hoy? ERROR
Sales hoy? ERROR
Si le envías esta mierda y no destacaste demasiado en
vuestro primer encuentro, te enviará directamente al cubo de
la basura. De hecho, aunque hicieras un juego perfecto en la
primera interacción en persona, con un mal primer mensaje
podrías echarlo todo a perder. Este tipo de mensajes para
iniciar una conversación son lo peor que le puedes enviar a
una chica que acabas de conocer (y en general a cualquier
chica) por básicamente 2 razones.
La primera es que te estás comunicando con ella de la
misma manera poco atractiva que lo han hecho el 99% de los
típicos tíos frustrados que han intentado ligar con ella antes
que tú, y si a ellos no les funcionó, créeme que contigo NO
será diferente. La segunda razón es que no despiertas ninguna
emoción en ella, los mensajes son aburridos y no transmiten
nada, y si es así, ¿para qué seguir con la conversación?
No te voy a mentir, si le gustaste por tu físico
seguramente daría igual lo que le enviaras que seguro que
acabarías teniendo una cita con ella, pero si eres un tío normal
como nosotros, debes grabarte a fuego el primer principio de
Magnetic Messaging:
Principio 1: Si puedes conseguir que ella sienta una
Emoción, puedes capturar su Atención.
Y así es, si le envías un primer mensaje en el que
despiertas una emoción en ella, y ya sabes que en el juego
telefónico la emoción más sencilla de crear sería conseguir
que sonría o que se ría, lo que harás es captar su atención
para que siga la conversación y tú puedas continuar
añadiendo los dos ingredientes que te faltan para conseguir
una cita.
Para entender bien esto, fíjate la próxima vez que estés
con alguna amiga, cuándo le llegue un mensaje de WhatsApp
fíjate que si ella sonríe al leer el primer mensaje es muy
probable que siga la conversación en ese mismo momento
aunque esté contigo. En cambio, si ves que ella no sonríe ni
cambia el gesto, o sea, que el mensaje no ha creado ninguna
emoción en ella, probablemente guarde su teléfono móvil en
el bolso sin ni si quiera responder (ni en ese momento ni
después).
2. Crear conexiones
La mejor forma de crear una conexión con ella es
mediante un chiste interno, ¿y qué es un chiste interno? Se
trata de un chiste o broma que solamente podáis entender
vosotros porque se refiere a algo sobre lo que hablasteis el día
que os conocisteis en persona.
El hecho de que sea algo entre vosotros, crea una
conexión entre los dos y esto hará que ella vuelva
momentáneamente al estado de confort del día que os
conocisteis, cuando te dio su número de teléfono. Piensa que
si te dio su número es porque en ese momento le interesabas,
así que devolverla a ese estado de confort es lo que hará que
recuerde cómo fue todo aquel día y cómo se sentía, y que
tenga ganas de volver a verte. Lo que nos lleva al principio 2:
Principio 2: Establecer una Conexión le da a ella una
razón para pensar en ti y sentir que le importas
Pero una vez hecha la conexión no sigas creando más
conexiones, ya tienes exactamente lo que necesitabas para
seguir avanzando (con el tercer ingrediente) y conseguir el
objetivo final que es una cita con ella. Si sigues creando
conexiones corres el riesgo de cometer algún error, aburrirla o
estancarte para siempre en esta fase y convertirte en su amigo
del WhatsApp (que es lo que le pasa al 99% de los tíos), ya
sabes, te convertirías en ese chico al que contarle sus penas
pero con el que no se acostará nunca, y posiblemente ni
siquiera le apetezca quedar en persona.
3. Manejar la logística
Recuerda, el objetivo del juego de WhatsApp es conseguir
una cita con la chica que te gusta, punto. No se trata de
establecer una conversación interminable con ella y no llegar a
veros nunca. Te repito esto varias veces porque hay muchos
hombres que pierden un poco el rumbo y no se dan cuenta de
para qué están llevando esta conversación telefónica.
También hay otros muchos que son conscientes de esta
situación pero alargan esta fase eternamente por miedo a que
ella rechace su invitación, como si solo tuvieran una
oportunidad y si ella dijera que “no” estuviera todo perdido
(desde luego que no es así y en seguida vas a ver por qué).
Pero lo peor de todo, es que hay muchos hombres que
inconscientemente no proponen nunca una cita porque si ella
les dijera que SÍ tendrían que quedar con la chica que les gusta
y eso supondría una gran incomodidad para ellos porque no
están acostumbrados (todavía). Puede que te haya sonado
raro pero es algo bastante común en los novatos en la
seducción, el miedo al éxito, a no saber qué hacer, no dar la
talla, etc.